LA CAÑA Y EL POLO.
La caña y el polo son dos estilos diferenciados, pero bastante emparentados. Se les suele denominar como "troncos primitivos del cante andaluz en el árbol genealógico".
La caña se rige por la escala andaluza, con un carácter más cercano a la soleá y el polo, por lo general, se cantaba a continuación de la caña a modo de macho o remate de ésta.
Aunque todo esto no se aprecia fácilmente, ya que el sentido modal de estos cantes los emparenta de tal forma que a veces, por cuestiones de tonalidad, parecen casi idénticos.
Son cantes dificilísimos de cantar y precisa, para ser expresada con pureza, no sólo un perfecto conocimiento del estilo, sino también facultades vocales excepcionales.